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4 claves para cumplir tus propósitos del 2019 |Psicólogo Lugo

El principio del año suele ser un momento clave para definir los propósitos para los próximos 365 días. Queremos dejar de fumar, aprender un idioma, adelgazar, hacer más deporte, comer mejor… Pero, ¿qué ocurre a los pocos días o semanas? Pues que estas promesas caen en saco roto, de hecho solo un 10% de los deseos de año nuevo llegan a buen puerto.

Pautas para alcanzar el éxito:

1. Uno o dos propósitos, nada más

No hagas una lista demasiado ambiciosa con tropecientos cambios. Ya lo dice el refranero popular: “quien mucho abarca poco aprieta”.

Descarta objetivos, es mejor centrarte y lograr uno o dos que tener 15 y no conseguir ninguno.

2. Escoge metas realistas

No te plantees objetivos inalcanzables que no dependan de ti. Eso de “para este año quiero tener salud” no es un propósito, es un deseo que ni tú ni nadie puede controlar.

Mejor esboza un propósito que no esté muy alejado de tus posibilidades reales de alcanzarlo. Ni por exceso ni por defecto, no vayas a ponerte una meta por muy debajo de tus capacidades, ni muy por encima de ellas. Así evitarás tirar la toalla por falta motivación o por ver la meta demasiado complicada.

3. Proponte metas concretas

Si un propósito es muy general e impreciso será complicado saber si lo has cumplido o no.

No vale con decir “voy a cuidarme más”. Tienes que especificar qué es para ti cuidarte más. ¿Se trata de ir más a la peluquería? ¿Tal vez sea cambiar la alimentación? ¿Es aplicarte cremas faciales de alta gama? ¿O quizá hacer ejercicio?

Tampoco sirve eso de “voy a hacer más deporte”. Debes concretar “voy a hacer x minutos x días a la semana de ejercicio físico”.

Lo mismo ocurre con “voy a bajar de peso”, tienes que especificar cuantos kilos quieres bajar (y en cuanto tiempo).

4. Programación temporal

Ve pasito a pasito, escalón a escalón. Si pretendes subir toda la escalera de golpe puedes desmoralizarte fácilmente al verlo demasiado difícil. Es mucho mejor que te marques una meta y la dividas temporalmente en objetivos a corto, medio y largo plazo. ¿Qué quieres haber conseguido en febrero? ¿Y en marzo? En función de la meta escogida, divídela en semanas, meses, estaciones… Así además podrás ir viendo poco a poco tus avances y esto te motivará a seguir.


Detente a analizar qué es lo realmente importante para ti

Si una y otra vez te propones los mismos propósitos y anualmente fracasas en su consecución, creo que es momento de detenerte a reflexionar. ¿Será que en el fondo no quieres conseguirlos? Puede que sean propósitos que te impone la sociedad, la familia, la televisión o pueden ser las metas del vecino, pero no las tuyas. Si tus propósitos no están en consonancia con tus deseos, no te motivan o no te ilusionan ya te adelanto que no lograrás alcanzarlos por mucho que pongas en práctica los cuatro consejos anteriores.

¡Suerte y feliz año!

Psicólogo Lugo

Janet Díaz

Col. G-5097

C/ Círculo das Artes 18, entresuelo C, Lugo

Teléf. 616766302

8 consejos para sobrevivir a las comidas y cenas navideñas| Psicólogo Lugo

Navidad, Navidad, dulce Navidad…. ¿Dulce, salada, amarga o más bien empalagosa? Si te gustan estas fechas, te llevas bien con toda tu familia y disfrutas de las comidas navideñas, fantástico (aunque este artículo no es para ti). Pero si por el contrario consideras que estas fiestas son un rollo macabeo, este post está hecho a tu medida.

En todas las casas se cuecen habas

Las Navidades pueden ser motivo de alegría para muchos/as, aunque para otros/as tantos/as es un momento complicado. Si tenemos alguna rencilla con primos, tías, cuñados, hermanas, hijos, madres, suegros, etc. Es relativamente sencillo que exista tensión en estas fechas.


Nos reunimos con personas a las vemos de Pascuas a Ramos (y con algunas de ellas no congeniamos), sale un tema controvertido, vemos un gesto desafortunado… Y es más que suficiente para que se arme la Marimorena (no me refiero al villancico precisamente).

Kit de supervivencia

Si no te agrada la compañía de ciertos familiares con los que vas a compartir mesa en las próximas comidas y cenas, pon en práctica estos consejos para que esa reunión sea una noche de paz y no termine como La matanza de Texas.

1. Piensa que es solo una vez al año

Esas comidas/cenas familiares no son eternas. Durarán unas horas, luego ya podrás largarte a hacer y/o estar con quién quieras.

2. Evita temas polémicos como política, fútbol, religión…

Si ya sabes que hablar de estas historias no te va a llevar a nada productivo, ¿para qué seguir haciéndolo? Desvía la conversación hacia otros derroteros, propón algún tema alternativo, habla aunque sea de los bigotes de los gatos.

3. Evita sentarte al lado de alguien con quien no haces buenas migas

Es algo bastante lógico pero que no siempre tenemos en cuenta a la hora de colocarnos en la mesa. Cuánto más lejos este esa persona, menos la verás y oirás.

4. Acude con buena actitud

Si decides ir a comidas/cenas navideñas, que sea de buen rollo. Para ir de malas es mejor que no vayas, ya que lo único que conseguirás será generar mal ambiente o que este vaya a peor. Las discusiones en estos encuentros no son adecuadas y tampoco son beneficiosas.

5. No te pases con el alcohol

Ten en cuenta que con unas copas de más se te calienta el pico… Al final se te suelta la lengua y por tu boca salen sapos y culebras en vez de cánticos.

6. Tómalo como un reto

En vez de ver esas comidas/cenas como una cruz, dale la vuelta a la tortilla e interprétalas como una oportunidad para practicar la tolerancia. Tú puedes (si quieres).

7. No alargues la sobremesa

Cuando acabes de comer y se hagan los brindis de rigor, lárgate. ¿Para qué quedarte más tiempo del necesario en un sitio en el que no estás a gusto?

8. Recuerda que tienes el derecho de no ir

Tú decides cómo y con quién pasar las Navidades.

Hipocresía

Ojalá estas navidades nos reunamos todos/as con nuestras familias VOLUNTARIAMENTE, porque nos apetece. Pero no de forma forzada.

En muchas familias aparentemente perfectas hay muchos conflictos no resueltos que se camuflan con regalos, adornitos, gambones y belenes. Pero debajo de las alfombras hay más mierda que en el palo de un gallinero. ¿Realmente merece la pena hacer como si nuestra familia fuera como las de los anuncios de televisión? ¿Es mejor fingir y hacer el papelón de clan perfecto que decidir no participar en esa pantomima? Si decides acudir, para llevarlo lo mejor posible, sigue los consejos que te acabo de dar. Si prefieres pasar de las tradiciones navideñas impuestas por nuestra sociedad, bien porque tu familia te cae mal o bien porque te ignora, brinda por ellos en la distancia. A veces romper vínculos familiares dañinos es lo más sano.

Comas o cenes con quién sea, bon apetit!

Artículos relacionados

Como rechazar una invitación sin sentirte culpable.

Cómo mejorar las relaciones familiares: la prueba del vecino.

Bibliografía

borjavilaseca.com

Psicólogo Lugo

Psicóloga Janet Díaz

C/Círculo das Artes 18, entresuelo C, Lugo

Teléfono 616766302

¿Se nos está yendo la pinza con los regalos? | Psicólogo Lugo

Se acercan las Navidades… ¿Qué regalos hacer? ¿Cómo acertar? ¿Le gustará? ¡Es que no sé qué demonios regalar!

Señales que nos indican que no hacemos regalos de un modo adecuado


Sentir la obligación de regalar.


“No me apetece o no quiero regalar, pero TENGO  que hacerlo porque es Navidad (y es lo que toca)”. Lo podemos identificar fácilmente si dejamos los regalos para el último momento. Sí, los regalos que se hacen por compromiso se suelen dejar para esa tarde del 24 de diciembre o 6 de enero en la que nos metemos en un centro comercial porque TENEMOS que comprar los regalos. Malo será que no encontremos algo, ¿no? En vez de ir con ilusión, vamos con obligación, pereza y un poquito de agonía.


No saber qué regalar

Esa manida frase de “es que tiene de todo”. Esto sucede si concebimos los regalos sólo como algo material.  ¿Qué demonios le vamos a regalar a esa persona que ya tiene de todo?

Ticket regalo

Antes de que la persona desenvuelva el regalo ya estamos diciendo (con cierto nerviosismo): “¡lo puedes cambiar si no te gusta!”.

Cuanto más caro, mejor

Eso dice mucho de nosotros/as y de nuestros valores. “Como lo/a quiero tanto voy a hacerle un regalo de mínimo 100 euros, menos sería una vergüenza”. ¿En serio? ¿El afecto se compra o demuestra con dinero? Parece que nos hemos acostumbrado a sustituir las expresiones de amor por las cosas materiales. No convirtamos los regalos en una competición de ¿quién gasta más? Un regalo caro no es sinónimo de un buen regalo.

Recomendaciones

Regala sólo si te hace ilusión hacerlo.


Libérate de la incercia de la presión social de los regalos obligados, te sentirás mucho mejor. Ten la valentía de no regalar nada si no quieres hacerlo. Si Mario te cae como una patada en el trasero, por muy marido de fulanito que sea, no tienes porqué regalarle nada. Además, es posible que el sentimiento sea mutuo, así que ¿para qué estás regalando? ¿Te beneficia en algo hacer regalos por compromiso? ¿Te hace más feliz a ti o al otro/a?

No regales algo que se pueda cambiar

No me refiero a que compres lo primero que veas y no incluyas el ticket regalo a traición. Sino a que te detengas a pensar en esa persona, a investigar que le gusta… De hecho, ya deberías saberlo, ¿no? Se trata de una persona a las que quieres, de un amigo/a, de un familiar, no de un seguidor de instagram. Si te tomas tu tiempo para conocer los gustos de esa persona, tienes muchas probabilidades de acertar. Pero claro, si no te has molestado en averiguar qué es lo que le gusta o si lo has comprado en el último momento, pues ticket regalo al canto. Luego ya si eso que lo cambie.

Haz detalles que nutran

Escribe una carta, una nota o ponle una dedicatoria a ese detalle que le quieres dar. No hace falta que seas un/una Premio Nobel de Literatura para escribir unas líneas expresando tus sentimientos. Oye, pero no seas cutre y no pongas un prefabricado “feliz Navidad”, cúrratelo un poquito más. Expresa el afecto que sientes hacia esa persona,  dale las gracias de corazón, dile porque lo/a admiras, lo/a aprecias, lo que te gusta de él/ella… Tú te sentirás bien, y la persona que lo recibe, mejor. Te lo aseguro.

Regala experiencias y tiempo

Unas entradas para ir a un concierto de ese grupo que tanto le gusta, una tarde de spa, una cena en ese restaurante al que hace tiempo que quiere ir, unas sesiones de psicoterapia si crees que las necesita (barriendo para casa), hacer una excursión, compartir un atardecer, llevarse a los/as peques al cine o al parque (regalo para los/as niños/as que se lo pasan bien y descanso para los padres y/o madres)… Hay opciones para todos los bolsillos.

Reflexión

Con todo esto no quiero decir que no haya que hacer regalos por Navidad, pero el exceso de opulencia y materialismo no me parece buena idea.

Escuchamos con mucha frecuencia que los niños/as y jóvenes de hoy en día son muy caprichosos/as, que no saben más que pedir, pedir y pedir. Lo que no nos paramos a pensar es que la mayoría de las veces, antes de que ellos/ellas pidan, ya los hemos acostumbrado a recibir, recibir y recibir.

Parémonos a valorar el exceso de cosas materiales que regalamos y el distanciamiento en las relaciones personales en que estamos inmersos/as. Estas navidades esmérate con ese regalo, arriésgate “oye, no se puede cambiar” y escribe una carta o pequeña dedicatoria. ¡Luego me cuentas!

Bibliografía

borjavilaseca.com

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Janet Díaz

20 consejos para reducir la ansiedad | Psicólogo Lugo

Hoy vengo con 20 recomendaciones para que gestiones de un modo adecuado tu ansiedad. Son unos truquillos sencillos que puedes poner en práctica desde este momento. Algunos de ellos ya los conocerás, pero se trata de que te los tomes en serio 😉

  1. Duerme entre 6 e 8 horas. Descansar bien es imprescindible para tener la ansiedad bajo control.
  2. Estar relajado/a y estar ansioso/a son incompatibles, así que aprende y practica alguna técnica de relajación ya.
  3. Gestiona correctamente tu tiempo. Non procrastines, que nos conocemos y al final eso de «ya lo haré mañana» acaba como acaba.
  4. No digas sí cuando quieres decir no. Si cumples los deseos de los demás sin tener en cuenta los tuyos, además de hacer cosas que no te apetecen, acabarás frustrado/a y rabioso/a.
  5. Haz ejercicio físico. Algo tan simple como hacer deporte es mano de santo para la ansiedad.
  6. Haz también ejercicio mental: lectura, escritura, cálculo, crucigramas, sudokus… Mientras estás concentrado/a en estas actividades no podrás estar dándole vueltas a eso que te genera ansiedad.
  7. Acepta que hay cosas que no puedes evitar y que también hay cosas que no tienen solución. No hablo de resignación, sino de aceptación.
  8. No le des mil vueltas a lo que sucedió ayer, hace dos meses o cinco años. Recuerda que vivir en el pasado te quita fuerzas para disfrutar del presente.
  9. Deja de jugar a los adivinos/as prediciendo un futuro aterrador. No puedes controlar lo que pasará mañana, ni dentro de seis meses y mucho menos dentro de tres años.
  10. Mantén ordenado tu entorno. Evitar el caos físico ayuda a no tener desorden mental.
  11. No te critiques tanto. Nadie es perfecto/a, todos/as cometemos fallos, incluso tú.
  12. No esperes a que llegue el momento ideal para llevar a cabo un proyecto. Las oportunidades perfectas con cero riesgos rara vez existen. Si tienes ilusión por algo, analízalo en profundidad, calcula las consecuencias y si hay posibilidades de éxito… ¡Tírate a la piscina! Ojo, es importante que seas realista y que no te pongas objetivos inalcanzables.
  13. Toma perspectiva. Muchas cosas no son tan terribles como creemos, intenta ser más objetivo/a.
  14. Come sano. Evita el tabaco, el café, el alcohol, los alimentos procesados… Dieta mediterránea, por favor!
  15. Rompe con la barrera de confort. Venga, atrévete a salir de tu zona de seguridad.
  16. Toma decisiones. No te acomodes en la mediocridad por muy familiar que te resulte.
  17. Delega. Tú no puedes con todo ni con todos/as, pide ayuda, que no te de vergüenza.
  18. Ten paciencia. A veces los cambios tardan en llegar… Eso de cambios rápidos y sin esfuerzos no es lo más habitual.
  19. No tomes decisiones en momentos de cabreo, ansiedad o miedo. Espera a tranquilizarte para actuar.
  20. Ten claro qué es lo que te hace feliz y una vez que lo sepas… ¡Hazlo más a menudo! Pasa más tiempo con tus seres queridos, el anuncio de Ruavieja ejemplifica esto muy bien (aunque Rafael Santandreu no es santo de mi devoción, en este caso le digo «amén»).

¿Te animas a ponerlas en práctica?

Si tienes TOC y fobia social puedes encontrar muchos más consejos para reducir la ansiedad en estas páginas:

Cómo curar el TOC

Curar la agorafobia

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Duelo. Es Navidad y hay una silla vacía | Psicólogo Lugo

Tenemos las Navidades encima. Las luces en las calles, los anuncios de televisión, los escaparates, los villancicos y un sin fin de adornos navideños… El mundo no se detiene aunque tú estés atravesando un duelo.

Navidad

Para mucha gente estas fiestas son un motivo de alegría, de reencuentro. Pero para las personas que han sufrido una pérdida, como tú, es un momento muy duro, por ser precisamente la época en la que más notas las ausencias. Reunirte alrededor de una mesa en la que esa silla vacía es tan evidente, te aflige y te llena de añoranza. No te castigues por sentirte mal, es completamente natural.

Se trata de unas fechas muy emotivas. Seguramente albergues en tu memoria momentos felices de tu infancia. Pero con el paso de los años, inevitablemente, se han ido añadiendo otros recuerdos más duros. Además de acordarte de la ilusión con la que esperabas a los Reyes Magos, es posible que ahora también evoques la pérdida de los abuelos, quizá de una pareja, un padre, una hermana, un hijo, tal vez una amiga… ¿Cómo no sentir nostalgia?

A veces la Navidad también te conecta con esas cosillas que no has logrado, esos pequeños o grandes disgustos de la vida: rupturas, peleas, desilusiones, enfados, separaciones, distanciamientos… Todo ayuda a que el sentimiento de abatimiento se instale en ti.

 

Lo que los demás esperan de ti

Con mucha frecuencia familiares y allegados te empujan, te presionan o te piden que tires adelante, que aunque sea lo hagas por ellos/as. Y tú que por dentro estás destrozado/a, no tienes fuerzas ni ganas de nada, pero tampoco quieres arruinarles las fiestas. ¿Qué haces? ¿Cómo actúas?

Mi consejo es que hagas lo que te apetezca siempre y cuando no sea quedarte solo/a y aislado/a. Si quieres mandar al cuerno las Navidades, mándalas. Si no te apetece celebrar/acudir a una cena o comida, no lo hagas. Si no quieres poner el árbol de Navidad, no lo pongas. Si te apetece hacer una pequeña escapada, hazla. Tú mejor que nadie conoce tus necesidades.

Si te dicen “ya deberías estar bien”, “ya ha pasado mucho tiempo”, “la vida sigue», etc. No se lo tomes a mal, esas personas desean lo mejor para ti, que no utilicen las palabras más adecuadas para expresarlo o que no acaben de comprenderte, no significa que no te quieran. Al contrario.

 

Acepta tu duelo

No hagas como que no pasa nada, así que no intentes huir de tus emociones ni de tus recuerdos. Si tienes que llorar, llora. No te sientas mal por echar de menos a alguien, que no te de miedo emocionarte.

 

Psicóloga Lugo

Janet Díaz

Bibliografía

Instituto IPIR

 

Los celos | Psicólogo Lugo

Los celos pueden presentarse en cualquier relación: entre hermanos, amigos, compañeros de trabajo o estudios, etc. Pero donde más daño hacen es en el mundo de la pareja, que es sobre lo que voy a escribir hoy.

Que son los celos

Son una respuesta emocional que surge cuando una persona percibe una amenaza (ya sea real o imaginaria) hacia algo que considera propio, en este caso, hacia su pareja.

Cuando sospechas que tu pareja se interesa por otra persona, los celos se apoderan de ti. En ese momento, dejas de percibir la realidad tal y como es, centrándote en descubrir la posible traición y tu objetivo se vuelve desenmascarar a tu querido/a infiel (aunque no lo sea). Si hay que chantajear, espiar, invadir la privacidad del otro, hackear la cuenta del caralibro o manipular, se hace. El fin justifica los medios. O tal vez no…

 

Celos son puñales que se clavan…

Los celos están a la orden del día y es un tema que podemos encontrar en muchísimas canciones. Y sí, son una respuesta emocional muy habitual, pero habitual no significa que sea bueno. Que quede claro, clarito, clarinete: tener celos no tiene NADA de positivo.

Confianza

Un pilar básico en las relaciones de pareja es la confianza. A medida que aparecen los celos, aumenta la desconfianza. Y sin confianza no hay amor.

¿De qué sirve que tu pareja sea sincera y fiel si tú no la crees? Dará igual lo que haga o diga, tú estarás de mal humor, desconfiando, refunfuñando, reprochando… Y al final, tu peor pesadilla se acabará cumpliendo; la relación se romperá, pero no por posibles terceras personas, sino porque tú lo favoreces con tu comportamiento.

Control

«¿Con quién estás hablando?», «¿Dónde vas vestido/a así?», «No me gusta que salgas sin mí», «Quiero que te pongas guapo/a sólo para mí», «¿por qué miraste a esa persona?» , etc.

No puedes controlar a nadie por las muchas inseguridades que tengas, a menos que lo/la metas en una jaula o lo/la ates en corto. Te enamoras de una persona libre, así que no pretendas cambiarla o limitar su libertad. A menos que quieras tener al lado a un/una perrito/a faldero que no se atreva ni a atar los cordones sin permiso. O serlo tú…

Mitos

Si tiene celos, es que me quiere

Esto es más falso que el máster de Cifuentes.

Los celos no son ninguna prueba del amor. De hecho, los celos no tienen nada que ver con el amor, sino con el deseo de posesión. MI pareja, MI marido, MI chica, MI novio… Y no hará falta decir que el hecho de considerar a las personas como una propiedad es terriblemente enfermizo.

Te quiero y te necesito

Otra creencia errónea.

Aunque es una frase que puede escucharse muy fácilmente en canciones pastelosas, películas cursis, series, novelas o poemas románticos, eso de «necesitar» es absurdo. ¿Qué necesitamos realmente para vivir? Comer, respirar, dormir, ir al baño y poco más.

Si crees que necesitas a tu pareja, siento decirte que eres una persona emocionalmente dependiente. La frase correcta es: te quiero, pero no te necesito. Tú es un ser independiente y a la otra persona la quieres, la eliges, la amas, pero no la necesitas para vivir o sentirte completo/a. Eso de sin ti me muero es una patraña (al final del artículo dejo un enlace con una entrada que hice hace unos meses sobre el mito de la naranja).

 

Pide ayuda

Si tu pareja es celosa, no puedes hacer nada para que deje de serlo.  Que no se te pase por la cabeza autolimitarte para que él/ella no se enfade.

Si eres celoso/a, a veces es necesario acudir a un psicólogo. En muchas ocasiones, detrás de ese miedo a la pérdida del ser querido, la infidelidad o el abandono, hay miedo a la soledad, la baja autoestima, inseguridades o creencias irracionales acerca del amor.

Recapacita

Quiere a tu pareja con la mano abierta. Si la cierras muy fuerte para que no se vayas de tu lado…

  • No sabrás si tu pareja está contigo porque te quiere o porque no puede irse.
  • Antes o después te cansarás de apretar y los/las dos terminareis heridos.

No olvides que los celos patológicos con demasiada frecuencia acaban en maltrato, ya sea psicológico o físico (o ambos).

Link:

Existe realmente a media laranxa?

Psicóloga Lugo

Janet Díaz

 

El tamaño importa? | Psicólogo Lugo

A muchos hombres os preocupa el tamaño de vuestro pene, a pesar de que lo que tenéis es más que sufieciente para dar y experimentar placer. La creencia popular reza que: cuanto más grande, mejor. Será cierto?

Datos objetivos

  • En España el tamaño medio de un pene erecto es de unos 13 centímetros y medio.
  • El falo que no alcanza los 7 centímetros durante la erección, se denomina micropene.
  • Un pene pequeño en erección mide entre los 7 y los 12 centímetros.
  • Un pene grande mide más de 17 centímetros.
  • Y se bautiza como macropene el que supera los 20 centímetros.

Los micro y macropenes, ya sea por su pequeño o gran tamaño, pueden presentar algunha dificultad a la hora del coito (aunque no tienen porqué). Pero los falos que oscilan entre estas dos medidas, físicamente pueden proporcionar un placer similar.

 

Importa o no importa el tamaño?

Si, pero no. Vaya respuesta a la gallega, oigan!

A la hora de tener relaciones sexuales puramente físicas, el tamaño carece de relevancia. Es cierto que hay personas a las que un pene grande les resulta más deseable que uno más pequeño, para gustos colores. De la misma manera, hay personas reacias a los miembros viriles grandes. Son simplemente los gustos de cada uno, y sobre el morbo no hay nada escrito. Si te gustan los rabos grandes, magnífico. Si los prefieres más chiquitos, perfecto también.

 

A mayor tamaño, mayor placer en el coito?

No.

El anhelo de tener un pene bien grande es una obsesión que no tiene ningún fundamento funcional, se trata simplemente de un factor estético.

Penetración vaginal

  • La vagina es un órgano flexible que se expande y contrae en función del tamaño del pene. Está formada por músculos elásticos que se adaptan, así que mida lo que te mida el pene, la vagina se ajustará a él.
  • En el primer tercio de la vagina (primeros 4 – 5 centímetros) es donde se encuentran la mayoría de las terminaciones nerviosas, disminuyendo la sensibilidad en el segundo y tercer tercio. Por lo cual, un pene pequeño puede llegar fácilmente al primer tercio de la vagina y proporcionar satisfacción.

Penetración anal

El tejido anal es muy sensible y un pene grande puede generar más dolor que placer. Por mucho lubricante que se utilice, si el miembro es grande produce molestias. En este caso, menos es más.

 

La sexualidad no es genitalidad

Como vimos, la influencia del tamaño de los genitales en el placer sexual, no tiene mucha cabida. Pero lo que si influyen son los complejos.

Si vas por la vida pensando que tu pene es ridículo, esto acabará repercutiendo en tu vida sexual. Si estás acomplejado por el tamaño de tu falo, vivirás el sexo con angustia y ansiedad, bajará tu autoestima y perderás la confianza en ti mismo. Y estos miedos y preocupaciones si que pueden generar disfunciones sexuales como los problemas de erección o los problemas en la eyaculación.

 

Recuerda

La magia la hace el mago, no la varita. Deja de preocuparte por el tamaño de tu pene y presta más atención a la forma de usarlo.

Psicóloga Lugo

Janet Díaz

Bibliografía

https://www.medicina21.com/enfermedades/ver2/2395?page=2&per-page=6


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